viernes, octubre 27, 2006

¿Qué hay fuera del laboratorio?

El otro día recibí un mail muy impactante de una persona que conozco sobre una historia de película(no relevaré las identidades). Incluso ya me parece muy atrevido hablar sobre este tema, pero creo que merece la pena.Hace una veintena de años una persona empieza a enfermar con unos síntomas a los que su hermana, que es médico, reconoce rápidamente como SIDA. La médico, bien informada y con las ideas claras apuesta por llegar hasta el núcleo, y se embarca junto con su marido en un viaje desesperado hasta el mismo Instituto Pasteur. Desafortunadamente esta enfermedad devastadora en los 80 todavía no tenía ningún paliativo y la respuesta de los investigadores del Pasteur no fue nada alentadora. Dos años después murió…
Lo que me transmitió esta persona es que hoy en día, gracias a los anti-retrovirales el SIDA es simplemente una enfermedad crónica. Queriéndome decir que la investigación es muy importante y puede llegar hasta la persona misma, así me animaba para trabajar duro.
Después de leer su mail con esta historia me quedé helado… y después de un par de días he pensado y me apetecía escribir algo. De hecho llevaba tiempo queriendo escribir algo sobre ciencia… La verdad es que el SIDA es un ejemplo genial de cómo puede se puede avanzar en la ciencia si se invierte en ella y puede llegar hasta la sociedad. En definitiva ese siempre ha sido el papel de la ciencia en la historia, ofrecer conocimiento que indirectamente se aplica sobre la sociedad. La ciencia siempre tiene alguna repercusión en la humanidad ya sea estudiar la composición de los núcleos atómicos o el comportamiento de las ballenas. Pero el SIDA es un buen ejemplo porque parte de una alarma social, llega a todos los sectores y se implican los gobiernos y empresas privadas. La inversión es enorme, y si se disponen de medios y se deja trabajar a los investigadores, a medio o largo plazo llegan los resultados. De hecho me parece un resultado rapidísimo, y hoy en día (en el primer mundo) ya no morimos de SIDA, no cabe duda que es debido a la gran inversión realizada.
Es cierto que en el Instituto Pasteur la mayoría de los laboratorios se dedican a estudiar enfermedades infecciosas y es famoso por ello, dado su antecesor. De hecho Pasteur se hizo muy popular por acudían a él enfermos masivamente y milagrosamente los curaba. Fue revolucionario y fue de los primeros en proponer la teoría del germen y estudiaba muy cuidadosamente y prácticamente las enfermedades infecciosas. No sólo en el hombre sino la rabia en el perro o enfermedades de la vid. De la agricultura dependía todo el país en su época y el hecho de salvar cultivos enteros no hizo más que aumentar su popularidad. Era una especie de ángel y un personaje muy patente en la sociedad, también alimentado por su mujer que se implicó totalmente en su trabajo. Todas las donaciones que recibían por sus trabajos les permitieron construir el Instituto de forma independiente del estado (raro en la época) para poder acoger a todos los que llegaban a Paris y hacer laboratorios. Vivían aquí mismo, en la época no era un barrio rico como ahora, pero sí la casa y los laboratorios guardan todo el estilo francés. Es un verdadero lujo poder ver esto todos los días y sentir la historia viva, esas ventanas blancas enormes... Afortunadamente el Instituto no hizo más que crecer y hoy hay 25 edificios dedicados a la investigación en una organización excelente y todavía casi independiente del gobierno (sólo 1/3 de los fondos provienen del estado), y 3000 personas trabajan todos los días aquí.

Cierto es que cuando te encierras en el laboratorio durante unas 9-10 horas diarias de lunes a viernes y algún fin de semana, se pierde la noción de lo que haces, cuando además estás encerrado en un problema minúsculo, ínfimo... poniendo a punto protocolos y simplemente haciendo cosas preliminares, sobre cosas que todavía son preliminares para otras cosas. Los campos de conocimiento se vuelven muy específicos y reducidos y casi me siento incapaz de explicar en qué consiste mi proyecto (otro día, siento que nada tiene que ver con el SIDA).
Sin embargo la suma del trabajo de todos es lo que cuenta, y aunque siempre hay líderes mediáticos o incluso genios que avanzan grandes pasos… lo que más cuenta es el trabajo de todos en conjunto. En realidad hay mucho trabajo para los investigadores, biólogos, químicos, médicos… pero falta inversión. En este centro hay mucha producción, pero también hay mucha inversión (por cierto otro tercio de los fondos provienen de los propios resultados de las investigaciones).
Hay que convencer a la sociedad de la utilidad de la ciencia y me parece que los científicos no han sabido transmitirlo, quizás por estar demasiado encerrados en sus laboratorios. Y es que las 10 horas de un día pasan sin darte cuenta y el trabajo avanza muy poco a poco, y nunca siguiendo el camino más recto. Podría ser como estar perdido en una selva donde no ves más allá de un metro e intentas hacerte un camino que te lleva a alguna parte. Siempre es alucinante ver los que tienen el cuello larguísimo y pueden adelantarse a lo que va a ocurrir, simplemente por intuición.
Aquí se respira mucho entusiasmo y seriedad por el trabajo, también mezclado con la ambición, pero también hay optimismo y confianza en que las cosas van a salir.
En fin, pobre becario que se pasa los mejores años de su vida encerrado en un mundo abierto y libre, aprendiendo y aportando…



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